viernes, 13 de mayo de 2022

Homenaje a Pedro Bonifacio Palacios "Almafuerte" en La Plata




 (La Plata)

Por segundo año consecutivo el canto coral y la poesía se unen para homenajear al poeta Pedro B. Palacios, en la vereda de la que fuera su casa, hoy transformada en museo.

En ese sentido la Secretaría de Cultura y Educación de la Comuna,  a través de la Dirección Municipal de Coros y la Coordinación  de Museos Históricos, realizará la celebración el sábado 14 de mayo a las 17, en la puerta del Museo Almafuerte ubicado en avenida 66 N° 530 de nuestra ciudad.

“El evento tiene un triple objetivo: por un lado, hacer conocer a aquellos platenses que aún no la conozcan, la casa dónde vivió el poeta y docente; por otro, continuar dando relevancia a la actividad coral, y por último interpretar una obra original para coro del compositor platense Oscar Escalada, que homenajea a Almafuerte con uno de sus más famosos sonetos” explicó el director municipal de coros, Hernán Gatti. Es así como los platenses podremos disfrutar la lectura de los “Siete Sonetos Medicinales” a cargo de Raúl Tomé; la actuación de cuatro coros platenses: Coro Montserrat del Casal de Países Catalanes dirigido por María Stacchiotti; Vocal Philia  y Coro Fénix del Hospital de Niños de La Plata, ambos bajo la dirección de Gina Alvarado; el Coro del Colegio de Fonoaudiólogos de La Plata que dirige Hernán Gatti; y un gran cierre de la masa coral y coreutas invitados cantando la obra coral "Piú Avanti", del mencionado compositor.

Vale destacar que el homenaje se realiza recordando el natalicio de Almafuerte, ocurrido un 13 de mayo fecha en la que se celebra el Día del Escritor Bonaerense, e incluye la proyección de un documental sobre quien es considerado uno de los “cinco sabios” de nuestra ciudad.

 actividades de la Secretaría de Cultura y Educación están en  Instagram @laplata.ciudadcultural facebook: @laplataciudadcultural y tw: @culturaMLP

 

 

 

lunes, 28 de febrero de 2022

Se cumple el 105 Aniversario de la muerte de Pedro Bonifacio Palacios "Almafuerte"



 (Buenos Aires)

“Almafuerte” considerado un símbolo de la ciudad de La Plata, 

homenajeado en esa ciudad.

 En conmemoración del 105º Aniversario del fallecimiento de Pedro B. 

 Palacios, la Municipalidad de La Plata, a través de la Secretaría de Cultura

 y Educación, previó  un homenaje el lunes 28 de febrero, a las 10 horas, 

en el mausoleo erigido en su honor en el cementerio local.

 

Se esperaba en el acto   la presencia de autoridades municipales, 

 familiares del poeta, representantes de destacadas instituciones 

públicas y privadas de la ciudad, personalidades de la cultura, escritores

y periodistas,  el Grupo Scout “Almafuerte” proveniente de Tandil - que 

 viaja expresamente a La Plata para el evento -, y todas aquellas 

 personas que desearan participar para recordar a quien fuera 

considerado uno de los “cinco sabios” de la ciudad de La Plata. 

 

Para acompañar  la ceremonia se contó con la Banda Sinfónica de la 

Policía de la Pcia. de Bs. As., procediendo posteriormente a la colocación 

de una corona de laureles, por parte de las autoridades,  en el mausoleo 

mencionado.

 

Almafuerte, fue docente, poeta y periodista, dueño de un 

temperamento desbordante demostrado en todos los ámbitos donde 

desarrolló sus  actividades. Identificado plenamente con la ciudad de La 

Plata, a pesar  de no haber nacido en ella, fue en esa ciudad  donde 

escribió sus obras más trascendentes y es sin dudas uno de los 

máximos referentes de la cultura platense. Falleció en 1917, dejando un 

importante legado literario. Sus últimos días transcurrieron en la casa 

que habitaba en avenida 66, transformada en  Museo a principios 

del siglo pasado y declarada Monumento histórico de la Ciudad, la 

Provincia y la Nación.

 

 

 



 

 

miércoles, 14 de abril de 2021

Premio Formentor 2021 para el escritor argentino César Aira

 

César Aira 

(Buenos Aires)

El escritor argentino César Aira ha sido distinguido con el Premio Formentor 2021 por un jurado compuesto por  Ana Caballé, Francisco Ferrer Lerín, Juan Antonio Masoliver Ródenas y Gerald Martin.

“…El relato emprendido por Aira desde sus primeras publicaciones, su centenar de novelas escritas, “conforman una audaz fábula del mundo postmoderno y confirman el arte poético de un excepcional malabarismo estético: sus incesantes variaciones literarias han hecho de su escritura una fuente inagotable de gozo, deleite y asombro”, culmina el acta del jurado.

César Aira tiene una prolífica obra – más de cien libros publicados – los cuales se leen casi siempre de una forma amena.

Considerado como un escritor que realiza una “fuga hacia adelante” en su escritura, ya que no corrige, según Fermín A. Rodríguez en un diálogo con Ricardo Piglia, su escritura es veloz, pone distancia de la “lentitud reflexiva”, busca la utopía de emparejar escritura y pensamiento.

En el mismo diálogo con Piglia, éste considera que lo interesante en la poética de Aira es que  “…hay muchas conexiones entre literatura y periodismo. En el caso de Aira él está trabajando con una expansión de la noción de diario. El haría una novela con esta situación acá, y luego otra inmediatamente con la situación del testamento, y luego sale de aquí y se encuentra con un perro y escribe…”.

Si bien, Piglia en esa misma conversación manifiesta estar en oposición absoluta a la poética de que “lo que importa es el sujeto que escribe”.

“La primera novela de Aira se publicó en 1981, hace ahora 40 años, desde esa periferia del mundo, no geográfica, pero sí interior, donde ha trabajado libre, fuera de influencias y desde donde ha sido capaz de afrontar la construcción de algo nuevo que hemos intentado definir en este acta”, afirma el jurado.

 César Aira nació en Coronel Pringles, Provincia de Buenos Aires en 1949.

Es escritor y traductor y ha publicado numerosos libros de novela, cuentos, ensayo y teatro.También ha colaborado en diversos periódicos y medios de comunicación y ha ejercido la docencia en universidades de Buenos aires y Rosario. Entre sus obras más conocidas se pueden citar Ema, la cautiva, Un episodio en la vida del pintor viajero, cumpleaños, El mago, La mendiga, Canto castrato, Las noches de Flores, Parménides, Cómo me hice monja, La trompeta de mimbre.

Bibliografía:

 Ricardo Piglia, La forma inicial, Conversaciones en Princeton, Eterna Cadencia Editora

Amalia Bulnes, Diario El país, nota del 12-4-2021

martes, 4 de agosto de 2020

Guillermo Enrique Hudson


 



(Buenos Aires)

El 4 de agosto es el Día del Naturalista, fecha del nacimiento del  escritor y naturalista Guillermo E. Hudson. 

Guillermo E. Hudson nació en la finca Los Veinticinco Ombúes, partido de  Quilmes el 4 de agosto de 1841. Era hijo de un matrimonio de inmigrantes norteamericanos, a su vez hijos de ingleses,  que llegaron a la Argentina en 1833. Cuando tenía 5 años su familia se trasladó a Chascomús, donde el padre estableció una  pulpería en la finca Las Acacias. La caída de Rosas trajo tiempos difíciles para la familia, al regresar del exilio los propietarios de Las Acacias, los Hudson debieron regresar a Los Veinticinco Ombúes, donde poco tiempo después murió la madre. William Henry, su nombre en inglés, enfermó de fiebre reumática, mal, que además de tenerlo entre la vida y la muerte durante un buen tiempo, dejaría a su corazón secuelas de por vida. Hudson consideró siempre a Inglaterra como su verdadera patria, y hacia allá partió a los 32 años. En ese país se casó con la dueña de la pensión donde vivía, Emily Wingrave. Su primera obra de envergadura, The Purple Land That England lost, vio la luz en 1885. A ésta le siguieron entre otras, A Cristal Age, Ralph, Herne Argentine Ornithology, The Naturalist in La Plata, Idle Days In Patagonia, Birds in London y Far away long Ago. Hudson murió en Londres el 18 de agosto de 1922.  1

“Vivió más preocupado de la naturaleza que de la literatura y era demasiado artista para ser un naturalista científico. 

En realidad, nadie ha comprendido la naturaleza tan emotivamente como Hudson y ninguno fue capaz de transmitir al lector su emocionante comprensión como él lo hizo.

Su prosa es límpida, sencilla e íntima y no se la puede imaginar sin recordar a los indios, a los gauchos inmóviles contemplando los grandes espacios.

Fue un escritor afortunado ya que halló fácilmente el camino que todos buscan, a veces sin encontrar, de  dar su verdadera expresión y sentimientos a todo lo que vio.

Tenía prejuicios y fantasías, pero no rencores. Sentía un gran amor por la belleza, un deleite por la música, un gran cariño por los niños. Su memoria era prodigiosa…”. 2

“Sí que era argentino y lo fue hasta el último día de su vida, a pesar, como usted dice de haber escrito en  inglés. Maravillosa es la actitud que demuestra para conservar la sal y los modismos del parli gauchesco, en idioma tan diferente como el castellano. Hasta el físico convivió con el tipo gaucho, su hablar lento  y su acento de La Pampa siempre me hacían pensar que tenía ante mí un gaucho de viejo cuño”. 3

Testimonios:

Cunninghame Graham

“Es posible que la verdadera superioridad y extraordinario atractivo de Hudson provengan de su espíritu y de su filosofía. Lo concedo. Para mí, su asombrosa fascinación sin contar todos los otros dones, su estilo, su humor apacible, su sarcasmo, su espíritu panteísta se debe a que en su coraón fue un viejo gaucho de las llanuras”.4

 

Bibliografía:

1         William H. Hudson, La tierra purpúrea, Editorial El Elefante Blanco, Buenos Aires, 1999, 2012

2         Fernando Pozzo, comentario en Allá lejos y hace tiempo, Guillermo Enrique Hudson, traducido por Silvia Santana y Ignacio Covarrubias, Distribuidora Quevedo de Ediciones, Provincia de Buenos Aires, 2014

3   Carta de Roberto Cunningham Graham a Fernando Pozzo

4    Testimonio de Cunningham Graham, en Guillermo Enrique Hudson, Cuentos completos, Distribuidora Quevedo de Ediciones, Buenos Aires

 

nota relacionada:

https://archivosdelsur-pciabsas.blogspot.com/2011/02/guillermo-enrique-hudson.html

retrato de Guillermo E. Hudson en Guillermo E. Hudson Allá lejos y hace tiempo, Distribuidora Quevedo de Ediciones 

jueves, 6 de diciembre de 2018

Día Nacional del Gaucho, fecha de la publicación de Martín Fierro

tapa del libro Martín Fierro, de José Hernández
editorial Eudeba
ilustración de Castagnino 
´

(Buenos Aires)

El 6 de diciembre de 1872 se publicaba la primera parte del libro Martín Fierro,
obra de José Hernández, por ese motivo se conmemora hoy el  Día Nacional del Gaucho.
Jorge Luis Borges sostiene que "...Martín Fierro se impuso a José Hernández;
el gaucho maltratado y quejoso que hubiera convenido al esquema fue poco
a poco desplazado por uno de los hombres más vívidos, brutales y convincentes
que la historia de la literatura registra. Acaso el propio Hernández no sabría
explicarnos lo que le pasó; menos podemos explicarlo nosotros...".
Y también dice Borges refiriéndose al  autor de Martín Fierro: "...Sin sospecharlo,
había consagrado  su vida entera a prepararse para la escritura de Martín Fierro.
Decir que conocía al gaucho es muy poco; lo imposible, entonces, era no conocerlo. 
Me refiero a experiencias que el mismo Hernández ya no hubiera sabido precisar: 
un crepúsculo cerca dela vaga frontera, el perfil de un hombre o su voz, una historia 
contada y olvidada en el amanecer. Esas y muchas otras cosas que permanecerán en l
a sombra andarían por él cuando se dispuso a escribir. Según ha señalado Lugones,
le convenía que su paso por Buenos Aires no se advirtiera, ya que militaba en la 
conspiración de Ricardo López Jordán contra Urquiza. Durante dos o tres semanas 
no salió de su hotel, que daba a la Plaza de Mayo. Ahí escribió el poema...".
José Isaacson prologa la edición de Martín Fierro publicada por Eudeba, donde
afirma que el libro de Hernández tiene "carácter de denuncia desde el exacto nivel
en el que lo puede captar el pueblo. De ahí su difusión inmediata, que todavía nos
continúa sorprendiendo por fulminante y por duradera, características que pocas
veces se compadecen. Por eso, por su premeditación - tan alejada de la supuesta e
inadmisible "generación espontánea" -, la denuncia del Martín Fierro puede parecer
la de la "ratería menor", como la califica Martínez Estrada, quien, como en otras
ocasiones, felizmente se contradice cuando afirma: "Lo grandioso del Martín Fierro
es que discierne bien al agente, al títere, de las fuerzas sociales ocultas.
Es la peculiariedad anecdótica del Martín Fierro, la que facilitó su directa recepción
en los estratos populares, como conscientemente lo pretendió el poeta, quien, asimismo,
con toda lucidez decidió su publicación en folleto para facilitar su acceso al pueblo,
su legítimo y natural destinatario. La persistente denuncia contra las injusticias que
sufrían los hombres de la campaña permitió percibir todo lo que implicaban: la
situación del país, la carencia de estructuras para construir sobre cimientos sólidos,
y lo que es peor, la construcción sobre cimientos ajenos...".
En esta cuidada edición de Eudeba, con ilustraciones de Castagnino, realizada según
la versión crítica de Ángel J. Battistessa, podemos leer el Martín Fierro, con prólogo
de José Isaacson, y texto en la contratapa de Jorge Luis Borges y volver a encontrarnos
con ese personaje ya inmortalizado de la literatura argentina, libro que trasciende
sus propios límites y no es posible evaluarlo separándolo de la matriz que lo concibió.

bibliografía:
José Hernández, Martín Fierro, editorial Eudeba, Buenos Aires, 2010
Jorge Luis Borges, Prólogos, con un prólogo de prólogos,  Emecé editores,  Buenos Aires,
1999

domingo, 13 de mayo de 2018

Homenaje a Almafuerte en el 164° aniversario de su nacimiento

foto del poeta Museo Almafuerte 

El actor Osvaldo Tesser interpreta a Almafuerte 
Narciso Ibañez Menta en Almafuerte 

(La Plata)

En el Museo Almafuerte se realizará hoy  a partir de las 17 un homenaje a Pedro B. Palacios - Almafuerte - en el 164° aniversario de su nacimiento.
La  Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Plata, a través del área de Coordinación de Museos Históricos Municipales,  realizará un acto homenaje al poeta y escritor Pedro B. Palacios, “Almafuerte”, al cumplirse el 164º aniversario de su natalicio.
El acto, organizado por la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Plata, a través del área de Coordinación de Museos Históricos Municipales, se llevará a cabo en el Museo Almafuerte (avenida 66 N° 530 entre 5 y 6) y dará comienzo a las 17 con la actuación del coro del Centro Cultural Islas Malvinas, una formación que cumple 10 años de actividad coral ininterrumpida. A continuación el actor Osvaldo Tesser, interpretará al poeta y maestro recitando algunas de sus obras más destacadas. Cerrando el homenaje, a las 19  se proyectará la película de Almafuerte, de 1949, protagonizada por Narciso Ibañez Menta y dirigida por Luis César Amadori.
Pedro B. Palacios –que a lo largo de su carrera también utilizó los seudónimos Plutarco, Bonifacio, Uriel y Juvenal- nació el 13 de mayo de 1854 en San Justo, provincia de Buenos Aires, y se dedicó a la poesía, la docencia y el periodismo.
En 1887 se instaló en la ciudad de La Plata, donde desarrolló una intensa labor periodística, primero en el diario Buenos Aires y luego como redactor y director de El Pueblo, donde publicó sus artículos y sus poemas, siempre incisivos y combativos. Tenía casi 40 años cuando La Nación le publicó por primera vez un poema, reproducido luego por El Globo de Madrid.
Sus obras más destacadas fueron “Gimió cien veces”, “Confiteor Deo”, “Siete Sonetos Medicinales” y “El Misionero”, realizadas después de 1900, y luego de las cuales cayó en la pobreza extrema.
Recién en 1916, el Congreso le concedió una pensión vitalicia de 200 pesos que el poeta nunca llegó a cobrar. 
El 28 de febrero de 1917 falleció tan solo como había vivido. Sus funerales fueron, sin embargo, apoteóticos: el pueblo, el gobierno y varias figuras de la literatura argentina del momento, como Ricardo Rojas, le rindieron merecido homenaje al poeta que cantó a los oprimidos y apostrofó a los tiranos.
El Museo Almafuerte adhiere con este evento a la celebración por el Día Nacional de los Monumentos Históricos, que se realizalos días 12 y 13 de mayo, cuando cientos de monumentos nacionales abran sus puertas para que los interesados puedan visitarlos, participar de visitas guiadas o, como en este caso, presenciar el homenaje a uno de nuestros grandes poetas.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La carta de Gardel - novela - fragmento



La mujer era rubia, bajita, de ojos que parecían huecos, casi vacíos, tal vez claros. Vestía un delantal sobre la ropa, y era realmente desagradable en el trato. Al pedirle un café puso cara de no saber de qué le estaba hablando, al rato apareció con el café y dos galletitas cubiertas de azúcar. Le dije que no comía nada de eso, y ella me miró fijamente, como si hubiera recibido una ofensa y dijo:

- Aquí se sirve el café con galletitas

- Le agradezco, pero no como dulces

La respuesta agrió más su expresión y se retiró hacia adentro del bar. Nunca la había visto antes en ese lugar, y eso que no hacía mucho tiempo que había estado en el pueblo. El tiempo necesario para
seguir con mis otras investigaciones, volver a la gran ciudad, olvidarme del tema de la carta, por un tiempo, sólo por un tiempo.
Era el mismo bar donde había estado muchas veces, un típico bar de pueblo, de provincia. Sólo que algo había cambiado ahí adentro. Las plantas de interior ya no estaban y en su lugar la decoración parecía más austera.
En una esquina, había un hombre sentado leyendo el diario, a veces interrumpía la lectura y miraba por la ventana hacia la calle. ¿Y si ese fuera el hombre que estaba buscando? Me habían hablado de un coleccionista, alguien nuevo en el pueblo, alguien que se dedicaba a las antigüedades, muebles, objetos y libros. ¿Cómo saberlo? ¿A quién preguntarle? La luz de la media mañana iluminaba el lugar, en verdad impecable. La mujer volvió de la cocina y se ubicó en la barra y ahí empezó a repasar las copas con un trapo blanco, parecía estar lustrándolas. ¿Me daría alguna información después de haber rechazado comer las galletas? Le hice una seña, lo mejor sería pedir algo de comer.

- Quisiera almorzar algo - dije
- Todavía es temprano, para comer algo hay que esperar - contestó
- Estoy buscando a alguien - comenté
- Usted no es de aquí ¿no es cierto?

La miré durante unos instantes, vi la curiosidad asomada a sus ojos, un brillo había aparecido en su cara demacrada y dije:

- Usted tampoco es de aquí

La mujer alzó los hombros, como si no le importara mi comentario y se fue nuevamente hacia adentro.

El hombre del diario se incorporó y caminó hasta mi mesa:

- ¿Quiere leer el diario? Yo ya me voy - dijo
- Sí, claro, dije y agregué: - Casi no voy a tener tiempo, en realidad estoy buscando a alguien.

El hombre se acercó y y me miró curioso, estaba vestido con ropa de ciudad, pantalón, camisa y zapatos, con cierta elegancia,  su aspecto era prolijo, no parecía vivir en el campo.

- Busco a un coleccionista, alguien nuevo en este pueblo - dije
- Se abrió una tienda de antigüedades hace poco - contestó. Está aquí a unas cuadras, derecho, por la principal, serán cinco, seis.

Cuando el hombre se retiró del bar, me dediqué a leer el diario, era un diario local, algunas noticias de la tapa. Después, recorrí las páginas interiores. En los avisos clasificados había uno recuadrado con tinta. ¿Lo habría marcado el hombre antes de irse? Era un aviso de venta de libros. Anoté el número de teléfono.

(c) Araceli Otamendi - Todos los derechos reservados