miércoles, 15 de septiembre de 2010

Martha Mercader

Martha Mercader

(Buenos Aires) Araceli Otamendi

Martha Mercader (La Plata, 1927- Buenos Aires, 2010).

Conocí  a Martha Mercader en el Café La Biela, en Buenos Aires, precisamente en el barrio de La Recoleta,  en las reuniones que organizaba la escritora María Esther de Miguel los sábados por la mañana. De muy joven había leído sus novelas y la admiraba: Juanamanuela mucha mujer – novela histórica que fue best-seller - , Solamente ella, Belisario en son de guerra, entre otros muchos libros. Su libro más autobiográfico se titula “Para ser una mujer”. Estudió para profesora de enseñanza media de inglés y traductora pública nacional.
Martha Mercader fue además de docente, periodista y guionista de radio y televisión.
Entre 1993 y 1997 fue elegida diputada nacional por la Unión Cívica Radical.
Se había casado en un primer matrimonio con el español Nicolás  Sánchez Albornoz con quien tuvo un hijo y una hija,  y de quien se divorció años después. También ejerció el cargo de Directora  de Cultura de la Provincia de Buenos Aires entre 1963 y 1966.
Años más tarde fue designada como directora del Colegio Mayor Nuestra Señora de Luján de Madrid, dependiente del Ministerio de Educación de la Argentina por el Gobierno de Raúl Alfonsín.
Siempre se mostraba interesada por los temas relacionados con la mujer, los derechos de las mujeres y la actualidad política nacional e internacional.
La fotografía de Martha Mercader me fue dada por la escritora en ocasión de publicar un Homenaje a la escritora argentina María Esther de Miguel en la revista Archivos del Sur (2003).

(c) Araceli Otamendi

domingo, 12 de septiembre de 2010

Adolfo Bioy

tapa del libro Antes del 900 autor: Adolfo Bioy




Adolfo Bioy (1882-1962) nació en Buenos Aires pero fue productor rural en Pardo, Provincia de Buenos Aires.
Fue jurista, académico y ministro. También fue Presidente de la Sociedad Rural, del Colegio de abogados porteño, y de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Fue canciller del Presidente de facto José Félix Uriburu y director de la revista Anales, de la Sociedad Rural. Autor de Antes del novecientos y Años de mocedad, libros evocativos. Padre del novelista Adolfo Bioy Casares.
En su libro Antes del 900 el autor narra el esplendor de la Argentina del centenario desde su visión.
El narrador supo viajar por el mundo a través de transatlánticos de la línea marítima White Star, propietaria del Titanic.
La obra también describe la Europa de principios de siglo con anécdotas y un fino humor que convierte al autor en una suerte de Voltaire de las pampas.


Bibliografía:


Adolfo Bioy, Antes del 900, Guía del Estudiante, Colección Amateur





Pilía, Guillermo, Diccionario de Escritores bonaerenses (coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010


miércoles, 18 de agosto de 2010

Juan Domingo Perón

PERÓN, JUAN DOMINGO (1895 – 1974)


Nació en Lobos, Provincia de Buenos Aires.

Militar y político. Entró en el Colegio Militar a los 16 años y realizó un progreso incomparable en los rangos militares. Sirvió en Italia durante los últimos años de la década de 1930 como observador militar. Tuvo mucho interés en la historia y en la filosofía política y publicó diversos trabajos sobre esos tópicos. En 1943 se unió a un complot militar que derrocó al gobierno. El régimen militar que subió al poder tuvo mucha influencia de Perón, quien solicitó un puesto menor como Secretario de Trabajo y Bienestar Social. En 1945 se convirtió en Vice Presidente y Ministro de Guerra. Poco a poco fue ganando más respeto y notoriedad, sobre todo por el apoyo que obtuvo de los trabajadores no privilegiados y por su popularidad y autoridad en el ejército. A principios de Octubre de 1945 fue sacado de su puesto por un levantamiento civil y militar. Pero la presión de los trabajadores hizo que fuera liberado el 17 de Octubre. Fue elegido Presidente en 1946 con el 56 por ciento de los votos. Perón puso a la Argentina en un curso de industrialización e intervención de la economía, calculada para proveer mejores beneficios sociales para la clase obrera. También adoptó una fuerte política anti-imperialista, predicando las virtudes de la llamada Tercera Posición, entre el comunismo y el capitalismo. Si bien no revolucionó estructuralmente a la Argentina, transformó a la Nación, benefició a los trabajadores, nacionalizó los trenes y financió grandes obras públicas. Reelegido en 1951, Perón modificó algunas de sus políticas. Pero fue depuesto y enviado a Paraguay en 1955, luego de un levantamiento de la armada y el ejército. Perón finalmente se instaló en Madrid. Perón volvió a la Argentina por un corto tiempo en 1972 y definitivamente en 1973. En octubre fue elegido Presidente por tercera vez, pero falleció antes de terminar su mandato, el 1 de julio de 1974. Perón fue el fundador del movimiento político de mayor influencia en la vida argentina y autor de numerosas obras en las que volcó sus ideas políticas, económicas, sociales y culturales; entre ellas, Conducción política, La comunidad organizada, La hora de los pueblos, El proyecto nacional,  Latinoamérica: ahora o nunca, etc.

Bibliografía:
Pilía, Guillermo, Diccionario de Escritores bonaerenses (coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010

Bibliografía sobre Juan Domingo Perón:

Joseph Page, Perón, una biografía, Editorial Grijalbo




fotografía: Los muchachos peronistas - (c) Sara Facio

Muestra de fotografías: Los funerales del General Perón - Sara Facio

Extracto de la nota publicada en la Revista Archivos del Sur en ocasión de la inauguración de la muestra "Los funerales del General Perón" realizada en la Fundación Klemm, en el marco del Festival de la luz:
La muestra integrada por diez fotos que Sara Facio tomó durante los funerales delPresidente Perón “es un conjunto de imágenes atípicas sobre el acontecimiento y sin lugar a dudas, un punto cumbre en la producción de la artista” según palabras deRodrigo Alonso, curador de la exposición quién además dice:
...“A pesar de su evidente protagonismo, la figura de Perón está prácticamente ausente. No obstante, su presencia palpita en los gestos de la gente, en sus rostros atravesados por la pena, en las referencias indirectas, en las atmósferas cargadas que el blanco y negro de las fotografías capta en todos sus matices y contrastes. Esta vacilación entre presencia y ausencia compromete al espectador, lo involucra de una manera especial, lo invita a hurgar en huellas y expresiones, en datos mínimos y muchas veces paradójicos (por ejemplo, en un receptor de radio, cuyo sonido obviamente no escuchamos,  que refuerza simbólicamente el sentido de la ausencia”...



“En 1974, la agencia de noticias para la que trabajaba solicita a Sara Facio que realice un conjunto de imágenes sobre los funerales de Juan Domingo Perón. La fotógrafa, ajena al movimiento peronista, queda sin embargo profundamente sensibilizada por el impacto que la muerte del presidente ha causado en la gente, y decide realizar una pequeña serie de fotografías personales que retraten el evento”...

...“En lugar de centrarse en la multitud, Sara Facio decide ubicarse en la escala individual. En lugar de plasmar la totalidad, la artista opta por la fragmentación”...

Haciendo un recorrido por las fotos se podrán advertir en los rostros el desconcierto, el dolor y una interrogación general frente al porvenir. Una muestra para hacer una lectura del complejo y conflictivo pasado argentino.




(c) Archivos del Sur

lunes, 16 de agosto de 2010

Blanco nocturno - Ricardo Piglia



Blanco nocturno
Ricardo Piglia
Editorial Anagrama

(Buenos Aires)

Blanco nocturno, la nueva novela de Ricardo Piglia transcurre en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires.
Es una novela policial y los hechos ocurren 1972,  un año antes de  la vuelta de Perón a la Argentina.
Tony Durán, un forastero nacido en Puerto Rico y educado como un norteamericano en New Jersey recala en el pueblo de provincia. El motivo aparente de la llegada del extranjero al pueblo es su relación con Ada y Sofía Belladona, dos hermanas gemelas, hijas de una de las principales familias del lugar. Las había conocido en Atlantic City y habían vivido un feliz trío sexual y sentimental hasta que Sofía los abandonó y volvió al pueblo. Sin embargo, Tony Durán continuó su relación con Ada y la siguió a la Argentina, donde encontró la muerte.
Tony Durán es una especie de dandy de piel oscura  que atrae las miradas de todo el pueblo. Anthony Durán, su verdadero nombre, se aloja en un hotel del pueblo y se hace amigo de Yoshio Dazai, un conserje japonés, ya que le gusta vivir de noche. Yoshio se transforma en la principal fuente de información de Tony Durán al que le cuenta la historia de la gente del pueblo y la verdadera historia de la fábrica abandonada de los Belladona. Un día las hermanas Belladona le hacen llegar una invitación para visitar la casa familiar al forastero. Es así como el padre de las Belladona y Durán se conocen.
En un clima opresivo, donde todos se conocen y todos saben las historias de todos, transcurre esta novela donde el comisario Croce y su ayudante, Saldías, investigan el crimen cuando Durán aparece muerto en el hotel.
Croce, el comisario del pueblo es un investigador suspicaz, tiene un aire a Auguste Dupin, o yendo más lejos, al “rastreador” – personaje precursor del detective que aparece en Facundo de Domingo Faustino Sarmiento -. Pero Croce  se interna en el hospicio de locos sin dejar de estar al corriente de los hechos.
La primera parte de la novela está narrada con mucho humor. La segunda parte se centra en la historia de la fábrica que ha construido en medio del campo Luca Belladona persiguiendo con obstinación un proyecto demencial.
La fábrica de Luca es motivo de peleas familiares y de intereses que se ligan a su vez con el crimen de Durán.
Luego aparece Emilio Renzi, un personaje de otros libros de Ricardo Piglia, como un enviado especial de un diario de Buenos Aires para cubrir las noticias originadas en el pueblo.
 Aparecen trampas y negociados, hay un verdadero y un falso culpable del asesinato de Durán.
Como en todo pueblo chico, la vida está más al desnudo, las pasiones y las intrigas, también.
Blanco nocturno es una novela que cautiva al lector.

jueves, 12 de agosto de 2010

Orígenes del teatro argentino: Juan Moreira, piedra fundamental

           José A. Podestá en su caracterización del personaje "Juan Moreira" (fotografía del Instituto Nacional de Estudios de Teatro)




Orígenes del teatro argentino

 Juan Moreira: Piedra fundamental del teatro argentino


Existe una total coincidencia en considerar a la pantomima gauchesca Juan Moreira como la piedra fundamental de nuestro teatro, también denominado rioplatense, por cuanto colaboraron en su desarrollo artistas de ambas márgenes del Plata.
El mencionado drama criollo, en dos actos, dividido en doce cuadros, fue compuesto por José Podestá, de acuerdo con un folletín de Eduardo Gutiérrez.

El Juan Moreira, de Gutiérrez, - transformado por su autor en una pantomima -, fue representado por una compañía circense norteamericana, en el Teatro Politeama de Buenos Aires, el 2 de julio de 1884.
Para desempeñar el papel protagónico fue contratado el payaso, acróbata, guitarrero y jinete uruguayo José (Pepe) Podestá. Era conocido en nuestro medio bajo el apodo de Pepino el 88, debido a que en su traje de payaso exhibía un parche con lunares que parecían dos ochos.
Con el correr del tiempo, el mencionado Podestá mejoró los diálogos de la novela y completó el argumento con nuevas escenas y personajes y también con danzas y música adecuada.
En esta forma, la pantomima convertida en drama, se estrenó en el pueblo bonaerense de Chivilcoy – año 1886 – en la pista y el tablado del circo Podestá-Scotti.
Los improvisados actores y actrices circenses obtuvieron con la obra, un gran éxito, que luego repitieron en Buenos Aires. En el año 1901, los hermanos Podestá contaron  con una sala estable: el teatro Apolo.

Juan Moreira gustó mucho al público, por cuanto su espíritu satisfacía el sentir de nuestro medio, al encarnar al héroe romántico, modelo de la hidalguía criolla, siempre dispuesto a defender a los humildes y castigar a los osados.
En esta forma surgió el teatro nacional, con actores criollos que sólo interpretaban el repertorio rioplatense sobre temas populares.
Otra obra de importancia que llevó a escena costumbres de nuestras pampas, fue Calandria, del escritor entrerriano Martiniano Leguizamón – estrenada en 1896 – y en cuyo argumento el gaucho bravío es reemplazado por el paisano trabajador.
Le siguió otro éxito, La piedra del escándalo, de Martín Coronado, drama romántico que pasó las quinientas representaciones.
Un político y hombre de mundo que escribió para la escena argentina casi por diversión fue Gregorio de Laferrére, cuya primera obra titulada Jettatore, le valió un triunfo inmediato (1904); sin embargo, su mejor realización se titula Las de Barranco.
Florencio Sánchez – nacido en Montevideo – introdujo en nuestro teatro los caracteres, el ambiente y los problemas de la sociedad rural rioplatense, no exentos de ternura. Su primer gran éxito fue M´hijo el dotor y su máxima creación la tituló Barranca abajo, tragedia en que es víctima un desdichado paisano.
Puede afirmarse que a partir del año 1905, el teatro nacional comenzó a lograr el apoyo unánime del público, debido a los méritos de autores e intérpretes. Entre los destacados y actrices de esa primera época se pueden mencionar a Roberto Casaux, Enrique Muiño, Angélica Pagano, Blanca Podestá.
En el año 1910 se lo puede ubicar en un grado de madurez, aunque este perfeccionamiento se debilitó en su calidad intrínseca por el interés comercial, es decir, en lograr éxitos de “taquilla” con sólo contentar algunos aspectos no cultos del gusto popular.
A partir del año 1935, el teatro se perjudicó con los progresos del cine nacional, actividad que también acaparó a destacadas figuras de la escena argentina.

Bibliografía: José Cosmelli Ibáñez, Historia de la cultura argentina, Editorial Troquel 

domingo, 8 de agosto de 2010

Eduardo Gutiérrez

Eduardo Gutiérrez (1851- 1889)

Nació en Buenos Aires. Escritor y novelista, era sobrino de Bartolomé Hidalgo, hermano del poeta y médico Ricardo Gutiérrez y cuñado de Estanislao del Campo.

Fue autor de muchos libros pero el más famoso fue sin duda “Juan Moreira”, el gaucho, personaje real, que inmortalizó Eduardo Gutiérrez con este folletín que después fue representado por los hermanos Podestá y que sentaría las bases del teatro nacional.
Entre sus más conocidos títulos figuran: Cipriano Cielo; Los Hermanos Barrientos; El Tigre del Quequén; Hormiga Negra; Santos Vega; El Matrero; La Muerte de Buenos Aires; Juan Cuello; Pastor Luna; El Rastreador, etc.
Llegó a hacerse tan popular la teatralización de la obra de Gutiérrez, que algunas autoridades de época la prohibieron porque era ejemplo "peligroso eso de andar matando milicos en los circos". Si bien por su año de nacimiento Gutiérrez cabría entre los intelectuales de la generación del '80, no lo fue por su orientación y estilo. El permaneció fiel a los gauchos, lo que le valió, tal vez ser "un proscripto de una razonable gloria, siquiera menor", como dijo León Benaros.

Eduardo Gutiérrez comenzó en el periodismo en 1866 con una columna que firmaba con el seudónimo de Benigno Pinchuleta, en La Nación Argentina, de tendencia mitrista, dirigido por su hermano José María.

Según Leopoldo Lugones, Eduardo Gutiérrez era “el único novelista nato que haya producido el país, si bien malogrado por nuestra eterna dilapidación de talento”; Jorge Luis Borges, aunque prefería a Hormiga Negra a Juan Moreira (a quien consideraba un lujoso personaje de Byron que dispensa con pareja solemnidad la muerte y la lágrima”) no dejaba de reconocer la enorme facilidad y destreza de Eduardo Gutiérrez para el relato.




Juan Moreira – Fragmento:

“Juan Moreira es uno de esos seres que pisan el teatro de la vida con el destino de la celebridad; es de aquellos hombres que cualquiera que sea la senda social por donde el destino encamine sus pisadas, vienen a la vida poderosamente tallados en bronce.
Moreira no ha sido el gaucho cobarde encenegado en el crimen, con el sentido moral completamente pervertido.
No ha sido el gaucho asesino que se complace en dar una puñalada y que goza de una manera inmensa viendo saltar la entraña ajena desgarrada por su puñal.
No; Moreira era como la generalidad de nuestros gauchos: dotado de una alma fuerte y de un corazón generoso, pero que lanzado en las sendas nobles, por ejemplo, al frente de un regimiento de caballería, hubiera sido una gloria patria, y que empujado a la pendiente del crimen, no reconoció límites a sus instintos      salvajes despertados por el odio y la saña con que se le persiguió.
Moreira sabía que peleando defendía su vida amenazada de muerte, y peleaba de una manera frenética, y haciendo lujo de un valor casi sobrehumano.
Moreira tenía los sentimientos tiernos e hidalgos que acompañan siempre al hombre realmente bravo…”.


el libro Juan Moreira se puede encontrar en la Biblioteca Cervantes Virtual:


Juan Moreira fue filmada por el director argentino Leonardo Favio y estrenada en el año 1973:


ver video:




(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur

Bibliografía: Pilía, Guillermo, Diccionario de Escritores bonaerenses (coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010

Eduardo Gutiérrez, Juan Moreira, Editorial Longseller, Prólogo de Marcos Mayer




domingo, 18 de julio de 2010

Ricardo Güiraldes



Ricardo Güiraldes

Ricardo Güiraldes nació en Buenos Aires en 1886 y muere en Francia en 1927. Sus restos fueron trasladados ese mismo año a la Argentina donde fueron recibidos por el Presidente de la República, Marcelo T. de Alvear. Una comitiva de escritores y paisanos  del pago, acompaña por última vez a Ricado Güiraldes en el trayecto final hacia el cementerio de San Antonio de Areco. En las cercanías de la tumba de Güiraldes será enterrado, años después, Don Segundo Ramírez, el personaje que inspiró la figura central de Don Segundo Sombra. (3)
Su obra está compenetrada del espíritu de la Provincia de Buenos Aires(1)  y en especial de San Antonio de Areco. (2)
Fue novelista, cuentista y poeta. Su obra más notable es Don Segundo Sombra (1926), un clásico seguro de las letras argentinas. Al respecto, dice Ivonne Bordelois, biógrafa de Ricardo Güiraldes: “…Puede argüirse con razón, que en su movimiento mismo la obra de Güiraldes representa, en definitiva, una dirección pasatista, un afincamiento en el pasado antes que un arrojo hacia adelante. Lo que importa, con todo, es señalar que la nostalgia de Güiraldes no encubre resentimiento, sino grandeza de ánimo; no es reivindicación de valores prescriptos, sino propuesta de aquello que ha de salvarse de la usura de los días y sus mudanzas en el patrimonio de los hombres.

El estoicismo de Don Segundo Sombra no es un lujo desdeñable que sirva de coartada o salvoconducto a explotadores o explotados: es, ante todo, la respuesta cierta al desafío cierto de una naturaleza hecha de distancia  demoledora. Es una templanza nuestra y necesaria; es la sobriedad de nuestro coraje, la medida de nuestra fuerza, el encauzamiento de la violencia ancestral que nos acecha. Güiraldes no alcanza estas verdades sino a través de un duro debate consigo mismo, de un denodado nadar contra la corriente de sus propias y engañosas venturas…”. (3)

Sobre Don Segundo Sombra escribió Leopoldo Lugones en La Nación: “Paisaje y hombre ilumínanse en él a grandes pinceladas de esperanza y fuerza. Qué generosidad de tierra la que engendra esa vid, qué seguridad de triunfo en la gran marcha hacia la felicidad y la belleza. Y qué éxito tan justo el del artista que ha sabido evocarlo”. (3)

La novela Don Segundo Sombra termina con la frase: “Me fui, como quien se desangra”.

¡Qué frase única en la literatura argentina!

“En 1926, Ricardo Güiraldes había recorrido con sus viajes las grandes ciudades del mundo y en todas partes había encontrado un cuadro similar: el de la era industrial. Güiraldes con su obra proponía al lector recuperar su identidad perdida y logró que el folklorismo trascendiera sus límites locales. Creó un lenguaje universal y el gaucho y la pampa se sumaron al bagaje literario de todos los pueblos. Su obra culminó con Don Segundo Sombra (1926) cuya historia se basa en el Kim de R. Kipling, con metáforas procedentes del vanguardismo francés de principios de siglo. En esta obra el cosmopolismo literario y el arraigo al país se funden en una de las producciones más características de la moderna literatura latinoamericana..”. (1)


Ricardo Güiraldes pasó en Europa su primera infancia aprendiendo a hablar francés, alemán, y por último castellano. En 1890 Manuel Güiraldes, Dolores Goñi (sus padres) y sus tres hijos regresan a  la Argentina donde Ricardo Güiraldes pasará sus años en La Porteña, la estancia de Manuel Güiraldes – bautizada con el nombre de la primera locomotora argentina.
En 1897 llegó Rubén Darío como cónsul de Colombia en Buenos Aires. En 1893 Ivonne Bordelois destaca como año del apogeo del modernismo contra el cual reaccionarían, años después los grupos literarios animados por Güiraldes. Darío publicó en Buenos Aires Los raros y Prosas profanas (1896).

En 1915 se publica El cencerro de cristal y Cuentos de muerte y de sangre impresos en los talleres de José Tragant. Las audacias del cencerro escandalizan al público, que olvida el segundo libro de Güiraldes, donde ya se anuncia el estilo de Don Segundo.

“… Propósito de los cuentos: “Quisiera que mi prosa fuera extractada, breve, fuerte: lo que más me gusta en la mano es su capacidad de convertirse en puño”. Un “coherente y múltiple fracaso” saluda la aparición de ambos libros. Güiraldes, desalentado, los arroja a un pozo de La Porteña. Adelina consigue rescatar algunos ejemplares. …”.(3)

Ricardo Güiraldes introdujo el tango en París (4) junto con Alberto López Buchardo en 1912. (3).
- Le enseñó el tango a la Princesa Murat”. Pasa una temporada viajando por Italia, Grecia, Constantinopla, Egipto, la India, China, Japón, Rusia, Alemania. De vuelta en París se instala temporariamente en el taller de Alberto Lagos. Regresa después a Buenos Aires y lee a Jules Laforgue, que influirá en su libro El cencerro de cristal.
El 20 de octubre de 1913 se casa en la Iglesia Nuestra Señora del Socorro con Adelina del Carril.

En 1923 publicó su novela Xamaica, que había terminado en París en noviembre de 1919. En el mismo libro se anuncia Don Segundo Sombra y los Poemas solitarios.

Ese mismo año, Olivero Girondo promueve el “frente único”: todos los escritores y artistas unidos por un mismo deseo de renovación deben olvidar sus desavenencias particulares para luchar contra el enemigo común: el “pompierismo”. Preparación de Martín Fierro: en febrero de 1924 aparece Martín Fierro (segunda época) tribuna del “frente único”. donde Güiraldes colabora desde mayo. Allí Güiraldes conoce a Borges y se pone en contacto con los jóvenes escritores argentinos.

En 1925 Güiraldes colabora en Proa, Martín Fierro y en Valoraciones (La Plata).

Roberto Arlt fue su secretario. Citado en la biografía de Güiraldes de Ivonne Bordelois:
“En el rostro alargado, moreno, bajo la frente “retobada como en encontronazos de espacio” que evocaba Roberto Arlt, lo primero son los ojos”.  Lo que respiro de pampa fluye en tranquilo empaque de mis ojos, diría el mismo Güiraldes en su Libro bravo.

“La adversidad de Güiraldes- sea dicho esto sin afán de paradoja – parece haber consistido en el cúmulo de facilidades que lo asediaron desde su infancia. Hijo de casa antigua y acaudalada, nada le fue negado de aquello que concierne a la esperanza y a la envidia del común de los mortales. Las fotografías han sido fieles a su innegable hermosura varonil…”. (3).

(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur

Bibliografía:

      Ricardo Güiraldes, Don Segundo Sombra, Editorial Losada, S.A. Buenos Aires     (decimonovena edición), 1939

(1)    Pilía, Guillermo, Diccionario de Escritores bonaerenses (coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010

(2)   ciudad de la Provincia de Buenos Aires.

(3)   Ivonne Bordelois, Genio y figura de Ricardo Güiraldes, Editorial Eudeba, 1998

      (4) Entrevista inédita de Araceli Otamendi  a Ivonne Bordelois para una investigación sobre el tango (2004).