sábado, 30 de abril de 2011

viernes, 18 de marzo de 2011

Libro: Pulperías y boliches de la Provincia de Buenos Aires



(Buenos Aires) Araceli Otamendi


 El libro "Pulperías y boliches  de  la Provincia de Buenos Aires" se presentó  en el marco de la Feria Internacional de Turismo de América Latina realizada en el mes de noviembre de 2007, en el predio de la Sociedad Rural Argentina.
El libro, editado por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aries,   incluye cantidad de fotografías de pulperías, boliches y "esquinas" de la esa provincia como así también textos en castellano y en inglés. Los autores, Martín Lucesole - fotografía -  y Esteban Asla - producción general - contaron en el acto cómo recorrieron distintos lugares de la Provincia de Buenos Aires tanto para fotografiar lugares que parecen detenidos en el tiempo como para recoger las historias de sus habitantes. Los textos del libro estuvieron a cargo de María José Lucesole y la diagramación es de Karina Saavedra.
"Pulperías y boliches de la Provincia de Buenos Aires" tiene muy buenas fotografías a todo color y está muy bien encuadernado, en definitiva es un libro para preservar la memoria y también una forma de identificación de los habitantes de la provincia,  lo que más distingue  a la Provincia de Buenos Aires es lo rural.

La Blanqueada


"En las afueras de San Antonio de Areco, sobre el río, el puente Viejo da  a la Blanqueada. En el patio de la pulpería, hoy convertida en museo, Don Segundo Sombra se batió a duelo, armado de cuchillo y facón, con un borracho bebedor de caña.
"El tape Burgos salió de entre la sombra, tiróle una puñalada firme, a partirle el corazón (...) Don Segundo, con una rapidez inaudita, quitó el cuerpo y el facón se quebró entre los ladrillos del muro, con una nota de cencerro. El Tape Burgos dio para atrás dos pasos y esperó de frente el encontronazo decisivo (...)" narró Ricardo Gûiraldes en Don Segundo Sombra".



Los Ombúes


"En la oscuridad de la noche, la luz macilenta de un farol ilumina las siluetas de dos ombúes, que preceden a la pulpería. Las sombras de las hojas se recortan sobre la choza situada en el paraje. Puerto Chanaut, un punto rural de Exaltación de la Cruz.
El apeadero tiene un palenque al frente y una cancha de bochas al costado. En la puerta se oyen voces que llegan desde adentro: es el jolgorio de cuatro paisanos que juegan a las barajas y matan el tiempo y la soledad, amparados por el boliche de Elsa, la pulpera...".



Moreira


"A pocas cuadras del cementerio de Navarro, en la antigua pulpería, el gaucho Juan Moreira asestó 29 puñaladas al teniente Juan Córdoba e inició así su largo deambular como prófugo asesino. Un siglo después, el útlimo dueño de este boliche encontró allí un tesoro escondido dentro de un salero: un fajo de billetes y patacones de plata, herencia de aquél tiempo ido".



Di Catarina


"Junto al puente del río Luján, una mancha blanca interrumpe la línea del horizonte. El rancho de barro, pintado a la cal, tiene a un lado un alero, un palenque y un sulky apostado. Al frente, un cartel desvencijado que dice: "La última pulpería. El último pulpero".
Este apeadero remoto, situado en las afueras de Mercedes, resiste desde 1830 el paso del tiempo."



Lasarte Hnos.


"...En las paredes del antiguo edificio, aún suenan ecos de una cruenta matanza que conmovió este apacible paraje, tiempos pasados. En 1878, detrás del rectángulo del almacén, a metros de la cancha de paleta, la banda liderada por Jerónimo Solaner, apodado "Tata Dios", acribilló a toda una familia de vascos al grito de mueran "los extranjeros". Los maleantes, quisieron asesinar también, a Ramón Santamarina, dueño del latifundio. Pero un soplón dio aviso a la policía y el plan de la banda se desbarató.
Los gauchos, hoy atemperados pero aún provistos de facón, narran la leyenda, mientras el pulpero enjuaga unos vasos pequeños de vidrio espeso y turbio. Entre copa y copa, transcurre la tarde; los paisanos están como estaqueados frente a la barra de expendio de alcohol.
- Me salió un callo, de tanto apoyar el codo - murmura uno, que lleva el facón amarrado a la cintura.
No sólo a beber acuden los lugareños. El almacén provee, además, artículos tan diversos como recados, riendas, bozales, frenos, cinchas, rebenques, lazos, sudaderas, tenazas, mechas para taladros, suelas para molinos, faroles, garrafas... No faltan alimentos en las estanterías de madera, de las que sobresalen una gran cantidad de quesos, producidos por tambos aledaños.
Todos los años, los parroquianos comparten un gran picnic a orillas del arroyo Langueyú. En la última reunión, participaron 700 personas, consumieron 30 asados de vaca, 1000 chorizos, 30 lechones y dos barriles de vino, propiciados por el pulpero, Eduardo, que heredó el boliche de su  padre y de su tío: los hermanos Lasarte."


(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur - 



miércoles, 16 de marzo de 2011

Benito Lynch


 

Benito Lynch nació en Buenos Aires en 1880 y murió en La Plata, Provincia de Buenos Aires en 1951.

Era hijo del legislador provincial Benito Lynch y de la uruguaya Juana Beaulieu.

En 1885 se trasladó con su familia a El Deseado, cerca de Urdampilleta,  partido de Bolívar, Provincia de Buenos Aires, donde transcurrieron sus primeros años. En un ambiente provincial, Benito Lynch tuvo un estrecho acercamiento a los peones de la estancia, de quienes aprendió sus giros y modismos gauchos y también una serie de relatos campesinos. Cultivó la novela gauchesca, donde la pampa argentina y sus habitantes constituyen el núcelo principal de su obra. Sus narraciones reflejan el lenguaje del gaucho.

De su obra se destacan las novelas: Plata dorada, Los caranchos de la Florida, Raquela, Las mal calladas, El inglés de los güesos, El romance de un gaucho; las novelas breves El antojo de la patrona, y Palo verde, y sus cuentos reunidos en La evasión, y De los campos porteños.

Su novela El inglés de los güesos fue llevada al cine dirigida por Carlos Hugo Christensen y protagonizada por Arturo García Bur (1940).

Su padre quiso que fuera un hombre instruido y decidió que su familia se instalara en la ciudad de La Plata donde inició su educación secundaria.

Fue colaborador del diario El Día.

Los últimos años los pasó encerrado en su vieja casona de La Plata, casi como un ermitaño, hasta que murió.



Bibliografía:

 Pilía, Guillermo.. Diccionario de escritores bonaerenses (Coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010.




miércoles, 23 de febrero de 2011

Guillermo Enrique Hudson- Allá lejos y hace tiempo (fragmento)

"...Aún hoy, cuando recuerdo la visión de aquellos viejos durazneros en flor, con sus troncos del espesor del cuerpo humano y los enormes montones como nubes de miríadas de flores rosadas contra el transparente cielo azul, no estoy seguro de haber visto en mi vida algo de más perfecta belleza. Sin embargo, esta gran hermosura no era sino la mitad del encanto que hallaba en aquellos árboles; la otra mitad era la música de los pájaros que salía de ellos. La producía una sola especie, un pequeño jilguero de color amarillo verdoso, del tamaño de un pardillo europeo pero con el cuerpo más largo y delgado, parcido a éste también en sus hábitos. Como aquél se reúne en el otoño en inmensas bandadas, que se mantienen unidas durante los meses de invierno, cantan en concierto y no se dispersan hasta que vuelve la época de reproducción. En un país donde no había cazadores de aves ni hombres que persiguieran a los pajaritos, las bandadas de estas avecillas llamadas mistos por los nativos, eran mucho más numerosas que ninguna de pardillos que se haya visto en Inglaterra...".


(fragmento de "Allá lejos y hace tiempo", traducción: Alicia Jurado
Editorial Emecé

Guillermo Enrique Hudson

Guillermo Enrique Hudson nació en la ciudad de Quilmes, en una modesta estancia en el año 1841. Era hijo de padres norteamericanos, descendientes a su vez de ingleses.
A los cinco años de edad, la familia se trasladó cerca de Chascomús, donde su padre manejó una pulpería. Los problemas económicos unidos a padecimientos físicos y ala muerte de su madre marcaron el fin de una infancia feliz.
Realizó múltiples viajes interesándose por sus habitantes, costumbres, historia, estado social, clima, topografía, vegetación y especies animales, sobre todo las aves.
Sirvió en el ejército, trabajó de peón y conoció Uruguay y el Brasil. Hacia 1871 recorrió la Patagonia. A los treinta y dos años partió hacia Inglaterra para no volver.
Había comenzado ya a escribir en inglés. Se estableció en Londres y se casó con Emily Wingrave, quince años mayor que él. En 1885 publicó The Purple Land (La tierra purpúrea), primera novela escrita diez años antes. En su abundante producción posterior fue alternando obras de reminiscencias argentinas como The Naturalist in La Plata (El naturalista en el Plata) e Idle Days in Patagonia (Días de ocio en la Patagonia) con volúmenes dedicados a su país adoptivo. Poco a poco la producción literaria permitió a Hudson subsistir dignamente. Fruto de su pasión por la vida silvestre, y la ornitología en particular, sus obras se nutren de la bella campiña inglesa, y, esporádicamente evocan el ya lejano pasado sudamericano. El libro Allá lejos y hace tiempo es de 1918. Birds of La Plata (Aves del Plata) de 1930. El año siguiente murió Emily, y en 1922 murió Hudson, reconocido ya como uno de los grandes escritores ingleses de su generación.
A los veinticuatro años, Hudson se contactó con el Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires, con los ornitólogos Spencer Fullerton Baird y Phillip Lutley Sclater. Al poco tiempo empezó a remitir parte de sus colecciones al Institutio Smithsoniano de Washington. El envío sumó más de seiscientas pieles, correspondientes a ciento cuarenta y tres variedades autóctonas que de allí fueron transferidas a la Zoological Society de Inglaterra. Dos de esas especies fueron bautizadas con el nombre de su descubridor: Granioleuca hudsoni y Cnipolegus hudsoni. Años más tarde, Hudson conoció a Francisco Moreno, pero más allá de estos vínculos, Hudson no tuvo una relación continua con el mundo académico.
La selva maravillosa es uno de sus más famosos libros. En homenaje a Hudson, el Instituto de Literatura de la Provincia de Buenos Aires editó en su homenaje, en 1971 Hudson en Quilmes y Chascomús (estudio, selección y notas de Alcides Degiuseppe).



Bibliografía: 

W.H. Hudson, Allá lejos y hace tiempo, Editorial Emecé
Pilía, Guillermo. Diccionario de escritores bonaerenses (Coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010. 

jueves, 27 de enero de 2011

Manuel Puig

Manuel Puig en la Tradición Literaria Argentina*

Manuel Puig nació en General Villegas, Provincia de Buenos Aires en 1932 y murió en Cuernavaca, México en 1990. Publicó las novelas "La traición de Rita Hayworth", "Boquitas pintadas", "The Buenos Aires affair", "Pubis angelical", "Maldición eterna a quien lea estas páginas", "Sangre de amor correspondido", "Cae la noche tropical". También publicó crónicas de Nueva York, Londres y París, publicadas por Puig en la revista Siete Días ilustrados y recogidos en Bye-Bye, Babilonia. En Estertores de una década, Nueva York `78, los relatos que lo integran hacen un hito: nunca en la literatura argentina nadie se había atrevido a hablar tan abiertamente sobre la sexualidad, el deseo y la violencia. Pero lo más significativo en la literatura de Manuel Puig, es el lenguaje y el cambio de perspectiva. Cuando aparece su novela "Boquitas pintadas" los críticos dicen que la novela no está escrita por Puig sino por sus personajes. Según el escritor Juan Carlos Onetti: "Después de leer dos libros de Puig, sé cómo hablan sus personajes pero no sé cómo escribe Puig, no conozco su estilo". Los personajes de Puig cuentan películas para hablar de otra cosa. También los críticos hablan de la obra de Puig destacando las nuevas relaciones abiertas por el arte de los ´60 entre reproducción y obra única, entre alta cultura y cultura masiva, entre culturas centrales y culturas periféricas, entre experimentación estética y formas populares.
"La traición de Rita Hayworth" una de las novelas de Puig, originalmente había sido concebida como un libreto cinematográfico. Pero el texto literario se impuso a la impersonalidad del guión. Con sólo dos novelas publicadas, "La traición de Rita Hayworth" y "Boquitas pintadas", Puig se convirtió en uno de los escritores importantes de la década del setenta. Le Monde convocó a una reunión de críticos y los críticos concluyeron que "La traición de Rita  Hayworth" era una de las cinco novelas más importantes publicadas en Francia en el bienio 1968-69". 


(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur

(*fragmento de la conferencia "Acerca de la Tradición Literaria Argentina" en la Biblioteca Nacional de Chile (2003)

sábado, 6 de noviembre de 2010

Lucio V. Mansilla



Poncho del Gral. Lucio V. Mansilla
Ranquel      
Lana de oveja. Faz de urdimbre.
Colección Museo Histórico Nacional
Poncho del General José de San Martín
Pehuenche 
Pelo de camélido. Faz de urdimbre
Colección Museo Histórico Nacional
Poncho del cacique Calfucurá
Araucano
Lana de oveja. Faz de urdimbre.
                                         Colección Museo Gauchesco "Ricardo Guiraldes", 
San Antonio de Areco, Provincia de Buenos Aires. 




Lucio V. Mansilla (1831-1913) Nació en Buenos Aires. Militar, político y escritor. Era hijo del General Lucio Norberto Mansilla - que luchó contra las potencias europeas en la Vuelta de Obligado - y de Agustina Rosas, hemana menor de Juan Manuel.
Su obra más famosa es "Una excursión a los indios ranqueles", premiado en el Congreso Geográfico Internacional de París. También escribió Entre-nos, Rozas y Mis memorias.
A los diecisiete años y por consejo paterno emprendió un viaje de negocios hasta la India que de regreso le permitió visitar Asia, Egipto y Europa.
Retornó a Buenos Aires en 1851 pero cuando se produjo la derrota de Rosas, su padre lo llevó al extranjero y en París alternó con la sociedad europea.
Participó en la batalla de Pavón y luego en la Guerra del Paraguay.
En 1869 Sarmiento lo designó jefe de la frontera contra los indios en Río Cuarto, al sur de Córdoba.
En su carrera militar alcanzó el grado de General de división, y en política bregó por las candidaturas presidenciales de Avellaneda y Roca.
Se radicó en Europa a partir de 1896 para vivir sus últimos años en París.
Fue un hombre de mundo, y con un estilo literario de acuerdo con el romanticismo y positivismo que caracterizaron a la época. Llevó una vida ostensible y exhibicionista, probablemente para disipar las prevenciones de los círculos sociales porteños que podían reprocharle su parentesco con Rosas.

Bibliografía:
Pilía, Guillermo, Diccionario de Escritores bonaerenses (coloniales y siglo XIX). La Plata, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, 2010

Biblioteca Cervantes Virtual

Lucio V. Mansilla, Una excursión a los indios ranqueles