jueves, 10 de noviembre de 2016

El escritor Guillermo Pilía fue declarado Ciudadano Ilustre de La Plata


(BuenosAires)

El Honorable Concejo Deliberante de La Plata, en la sesión del 9 de noviembre,  aprobó el nombramiento como Ciudadano Ilustre de la capital bonaerense del profesor Guillermo Eduardo Pilía, destacado escritor, catedrático y académico nacido en La Plata en 1958. En la misma sesión, se declaró también Ciudadano Ilustre al arquitecto Alberto Leonforte, quien restauró edificios emblemáticos de la ciudad, como el Coliseo Podestá, y quien no asistió por no estar presente en la ciudad. La sesión fue presenciada por un numeroso público, entre el que se encontraban importantes figuras de la cultura.
Guillermo Pilía cuenta con una reconocida trayectoria  como escritor y humanista. En los últimos tiempos, fue ganador de uno de los Premios Andrés Bello 2014 y designado miembro de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras de Madrid. Más recientemente, recibió en Orlando, Florida, el Premio Mundial a la Excelencia Literaria que concede la Unión Hispanomundial de Escritores (UHE) y la Asociación Internacional de Poetas y Escritores (AIPEH) en el marco del II Congreso Mundial de Escritores “Miguel de Cervantes” 2016, junto a autores de Colombia, Puerto Rico, España, Venezuela, Perú, México, Ecuador, Portugal, EE.UU., Panamá, India, Mónaco y Cuba. Graduado en Letras en la Universidad de La Plata, Guillermo Pilía produjo toda su obra literaria de más de 20 títulos en esta ciudad. Es autor, además, con María Elena Aramburú, de una obra de investigación de consulta obligatoria: la Historia de la literatura de La Plata (2001).
El proyecto para que fuese nombrado Ciudadano Ilustre fue presentado por el concejal Oscar Vaudagna (Frente Renovador) quien resaltó no sólo la importancia de la obra poética de Guillermo Pilía, sino también su “intensa labor como narrador y ensayista de temas históricos argentinos y otros vinculados a la cultura hispánica, especialmente a la cultura andaluza”, enfatizando que “en la actualidad es catedrático de lenguas clásicas y de teoría literaria, director de la Cátedra Libre de Cultura Andaluza de la Universidad Nacional de La Plata, director emérito de la Cátedra Libre de Literatura Platense “Francisco López Merino” de la Universidad, vicepresidente del Consejo Argentino para las Relaciones con Andalucía, Secretario de Asuntos Académicos del Instituto Iberoamericano de Estudios Andalusíes, senescal de la Hermandad Literaria Generación del 27 y Miembro de Número de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras, en la que recientemente fue elegido vicepresidente por el voto de sus pares”. Asimismo, el concejal Vaudagna fundamentó su proyecto en que “parte de la obra poética del profesor Guillermo Pilía fue traducida al inglés, al portugués, al griego y al italiano, y algunos de sus poemas fueron traducidos también al ruso y al catalán”.
A continuación se transcriben las palabras de Guillermo Eduardo Pilía al recibir el nombramiento de Ciudadano Ilustre en el Honorable Concejo Deliberante de La Plata el 9 de noviembre


Señores concejales, querida familia, queridos amigos y colegas:

Me siento inmensamente honrado con este reconocimiento, el mayor que puede otorgar la ciudad a uno de sus hijos. Estas distinciones son de las que llegan en la madurez y generalmente por sorpresa. El nombramiento con que hoy han querido homenajearme me dice que, para algunos, lo que he hecho en la vida tiene cierta importancia. Este regalo con que me distinguen hoy los representantes del pueblo de la ciudad de La Plata me trae, en confusas oleadas de sentimientos, los recuerdos de otros escritores ilustres a quienes traté y admiré, como Horacio Castillo, Ana Emilia Lahitte, Aurora Venturini, Gustavo García Saraví; de los ciudadanos ilustres que lo fueron post mortem, como René Favaloro; y de los muchos que merecerían haberlo sido o serlo y aún no lo son o no lo serán. No sé realmente si merezco esto, pero en todo caso puedo decir, en mi justificación, que me he pasado la vida trabajando y que todo lo que hice se quedó en esta ciudad: formé a los jóvenes platenses, traté de difundir la cultura platense, escribí en los huecos de largas jornadas de trabajo, y mal que mal, cuando pude, llevé el nombre de La Plata a otras latitudes. Sabemos que podría hacerse una larga lista de personas que hicieron lo mismo. A todas esas personas querría reverenciar y con todas querría compartir este nombramiento, aunque mi gesto sirva de poco.
Seguramente hay en La Plata hombres y mujeres mejores que yo, que merecerían ser ciudadanos ilustres. Seguramente hay personas que hacen cosas más importantes que escribir y que merecerían ser ciudadanos ilustres. De todas formas, me gratifica que hayan pensado en los escritores y en mí, y recibo este título con mucho orgullo, porque me siento profundamente platense. Soy un hijo de esta ciudad, aquí nací, soy bachiller del Colegio Nacional, soy egresado de nuestra Universidad, directivo y miembro de instituciones que tienen sede en La Plata, socio e hincha de uno de los clubes de nuestra ciudad. Toda mi vida religiosa y mi vida laboral también están unidas a La Plata. Si hasta ahora me he sentido profundamente platense, a partir de ahora me sentiré mucho más.
En este destino literario que me tocó, como diría Borges, tuve oportunidad de recibir muchos premios, en nuestra ciudad, en el país y en el exterior. Ninguno de ellos cambió sustancialmente mi vida. Ninguno la cambiará en el futuro. Si alguien siente buena o mala envidia por mi cosecha, quisiera hacerle saber que existen cosas infinitamente más importantes que los honores: el amor, la honestidad, el sacrificio. Y que este reconocimiento lo tomo como un compromiso: compromiso de seguir trabajando por la cultura de La Plata, para los habitantes de La Plata, para llevar el nombre de esta ciudad delante de todos los pueblos.
Mi agradecimiento al concejal Oscar Vaudagna, que me propuso para esta distinción, y a todo este Honorable Concejo Deliberante que aprobó su propuesta. Mi agradecimiento a mi familia, a mis amigos, a mis colegas escritores, en especial a José María Cuenca Araujo y a María Agustina Pianta Doria. Porque sin ustedes, familiares, amigos, colegas, no podría haber hecho nada de lo que hice, son ustedes los que por diversos caminos me trajeron hoy hasta aquí.

1 comentario:

Alfredo Maxit dijo...


Querido Guillermo, acabo de leer tus palabras con motivo de tu distinción como ciudadano ilustre de La Plata, tu querida ciudad, y te felicito por ellas: breves, modestas, sinceras y cordiales. Me enorgullece ser uno de tus tantos amigos. ¡Adelante con los faroles!

Alfredo


















































nceras y cordiale